miércoles, 21 de noviembre de 2007

A vueltas con las tasas

La manifestación del pasado domingo resultó todo un éxito. La convocatoria no había contado con un gran apoyo mediático, no habían venido autobuses de varias provincias, no estaban los primeros espadas de la política y no estaba en juego valores tan sobrenaturales como la unidad nacional. Aún así, la Plaza Mayor estaba llena de gente que con unanimidad se quejaban de la subida de impuestos y tasas municipales.
Desde la Federación de Vecinos y desde los grupo convocantes dicen una y otra vez que el problema es cobrar a los ciudadanos lo que han dejado de cobrar a los grandes empresarios y creo que es una línea errónea porque no todos los apoyos están claros. Que el PSOE critique ahora la política de transferencias de aprovechamiento urbanístico es cuando menos impertinente, teniendo en cuenta que fueron ellos los que las pusieron en marcha. Claro, que el PP, ante la falta de suelo que transferir, también hizo de las suyas. Vamos, que por ahí la pelea política no tiene buena salida, porque los dos grandes bloques tienen mucho que perder; sus argumentaciones son rebatibles por muchos frentes.
Más sangrante y donde me parece que tenían que hacer crítica las asociaciones convocantes son en las argumentaciones de Fernando Rodríguez. La mejor manera de encontrar la verdad es quitar los tapujos que algunos se ponen.
Dice el portavoz que el Ayuntamiento de Salamanca no recibe dinero suficiente. ¿Qué pasa, el año pasado sí? ¿O es que el año pasado había elecciones y no convenía subir los impuestos? ¿Qué pasa, que en Zamora o en Valladolid, donde no hay subid de tasas, el Gobierno de ZP sí les da dinero y, por lo tanto, es un buen gobierno?
Dice el portavoz que el Ayuntamiento de Salamanca tiene que hacer frente a una serie de servicios de calidad. ¿Qué pasa, que el año pasado el autobús no era bueno? Llevan 12 años gobernando, tanto tiempo para mejorar un servicio público parece exagerado. A ver si no va a ser tan buen gobierno.
Claro que el contraataque del PSOE tampoco me parece muy acertado. Comparar la subida de tasas municipales con la reforma fiscal a la baja del PP no parece muy de recibo. Hay que distinguir entre impuestos y tasas para ver la diferencia. Impuesto es lo que se cobra sin ofrecer ningún servicio concreto: en el caso del estado es el IRPF o el IVA, por ejemplo, y en el caso de los Ayuntamientos el IBI o la matriculación de vehículos. Las tasas son aquello que pagamos por un servicio concreto: basura, agua, autobús... A nivel nacional no hay tasas. Con los impuestos recaudados, tanto el Estado como los Ayuntamientos hacen obras, pagan sueldos, recibos... El PP dice que baja el IRPF para que la gente tenga más dinero en su nómina y así deducen que podrán gastar más y, por tanto, pagarán más IVA por lo que compran. Lo que no recauda de un lado, lo recauda por otro. Pero los Ayuntamientos no tienen más ingresos que sus impuestos municpales (IBI, matriculación...). Si quieren más dinero tendrían que pedírselo a la Junta o al Gobierno. Por tanto, subir 45 euros de media el IBI no me parece mal, porque hay que ser sinceros, la ciudad está bien en líneas generales y si no lo está, hará falta dinero para mejorarla.
Por tanto, yo creo que el problema no es tanto de forma como de fondo, y ahí no he visto a nadie del PSOE salir a contarlo, en la redistribución de la riqueza (o llamarlo como queráis). Es decir, qué es mejor, que los que no llegan a 16.000 euros al año no paguen impuestos, o que se busque fórmulas para que quede poca gente ganando esa miseria y que todos podamos pagar impuestos.
Al final, todo esto me lleva a pensar que la cuestión de las tasas y los impuestos es un asunto de manual político. El PP sabe que no lo ha hecho bien (sobre todo después de ver la reacción del domingo), pero no puede rectificar porque si lo hace, va a tener una manifestación encima cada vez que tome una decisión comprometida. El manual político dice que las medidas impopulares hay que llevarlas a cabo en la primera legislatura, que luego hay tiempo para esconderlas.
El PSOE por su parte, debería hablar más claro. Debería decir que a lo mejor el precio del autobús en 2008 es el que tiene que ser, pero que lo hubieran subido de forma escalonada. Deberían decir que a lo mejor la subida del IBI es la justa, pero que deberían pagar más los que más tienen (por ejemplo, si usted paga IBI por cinco casas, debe tener una cuota más alta que el que paga por una). Y también, deberían decir que si gobiernan van a bajar las tasas y los impuestos. Yo creo que si en 2011, cuando volvamos a votar para el Ayuntamiento, el PSOE pone en su programa que el bonobús costará no ya los 31 céntimos de este año, sino un 40 por ciento más (que se cubre con creces la subida del IPC en cuatro años), y lo dejara en unos 45 céntimos, ganaría las elecciones. No lo va a hacer y si no, al tiempo.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Manifestación, una más

Hoy es el día elegido por diversas plataformas para protestar en la Plaza Mayor por la subida de tasas e impuestos municipales. Muchas veces suele decirse que en un conflicto todas las partes tienen razón, aquí pasa un poco lo mismo, pero yo creo que es aún más significativo decir que ninguna de las partes tienen razón.
Desde Fevesa, la federación de vecinos, se quejan de la subida de tasas como el autobús. Sin duda, es algo altamente comprensible y por ese lado tienen la razón absoluta. Es cierto también que en la ciudad de Béjar, donde gobierna el PSOE, el autotbús va a subir el próximo año su precio y el servicio que ofrece no es bueno (recorridos cortos y vehículos viejos). Allí, Fevesa, una federación provincial, no ha hecho ver sus quejas. Debería explicarlo.
Desde el PP, que aunque duela hay que reconocer que ha ganado con la mayoría democrática de los votos, dicen que el servicio de autobús hay que pagarlo y tienen razón. No tanto cuando dicen que los que no lo utilizan no deben pagarlo (nadie les va a devolver dinero al que no han subido nunca en un autobús) y además, el que lo utiliza lo paga tanto en el billete como en sus impuestos (dos veces). Tampoco explican que el año pasado el bonobús subiera un céntimo y este año casi 30 veces más. Deberían explicarlo.
Desde el PSOE, que en principio parece que sólo pueden sacar cosas positivas de esta polémica, tampoco tienen la razón. Dice Pablos que si el PP hubiera incluido en su programa electoral la subida de tasas o impuestos, ahora no sería alcalde. Probablemente sea así. Pero esta pescadilla se muerde la cola. De ser cierto, ningún político podría subir nunca los impuestos, en ninguna legislatura, porque sólo los suben los que gobierna y según Pablos, gobernar sólo es posible si en el programa electoral no se recoge una subida de impuestos. Deberían explicarlo.
Total, que una vez más nos vemos rodeados en esta ciudad, en la que por la derecha te miran con cierto desprecio (no eres de los nuestros) y por la izquierda te echan en cara la falta de filiación (o estás de acuerdo en todo o en nada). Lo pueden comprobar si dan una vuelta sobre su propio eje, o lo que es lo mismo, si miran alrededor.